Los ‘Nuevos Centauros’ sobrevivieron a la mordida de Tigres.

Foto: Pasegol Noticias

Intenso. Así se puede calificar este encuentro entre Tigres FC y Llaneros FC. Un partido que tuvo una intensidad que se transmitió a las gradas.

Desde el principio la concentración jugó un papel principal dentro del campo. Ninguno de los dos equipos quería cometer un error. “Ojo la intención”, gritaba constantemente Kevin Armesto, portero de Llaneros, para alertar a su equipo sobre los potenciales ataques de Tigres.

El juego se disputó mayormente en el medio campo derivado del ‘temor’ de los 22 hombres de equivocarse en una entrega. Malos pases y decisiones erradas terminaron llegando al partido, permitiendo que los porteros iniciaran su labor defensiva.

Las transiciones rápidas y directas fueron la gasolina para que los villavicenses y capitalinos llegaran con mayor frecuencia al área rival.

En varios tramos del primer tiempo Robert Lára, jugador de Tigres, demostró gozar de un destacado talento y técnica. Generó bastante peligró con sus regates, pero la falta de efectividad del equipo no fue suficiente.

La mala toma de decisiones llevó a que jugadores del conjunto visitante en varios tramos de partido se llamaran la atención entre sí. Unos indicándoles los errores que habían cometido los otros fue un punto en común durante el 1° tiempo.

En la segunda mitad, Llaneros tomó la iniciativa y al 49’ realizó un tiro que para todo el mundo en las gradas se disfrazó de gol, pero gracias a la suerte de este juego (y la ligera intervención de un defensa de Tigres) el balón rozó el palo. Aldo Montes, portero de Tigres, agradeció, mirando al cielo y dándose la bendición, porque ese balón no entró.

A los 55’ llegó un momento que condicionó el encuentro. Expulsión de Kevin Cárdenas (vio su 2° amarilla de la noche) por haber golpeado en la parte trasera de la cabeza a Roberto Ordoñez, cuando saltaban a disputar el balón. Motivación extra para Llaneros.

En una ocasión, Llaneros vio como un defensa despejaba con su cabeza un gol casi cantado. Pero el que persevera alcanza.

Al 64’ una gran jugada de Bryan Urueña por la banda (dejando a uno de los locales en el suelo) le permitió entrar al área rival y así poder intentar un disparo que en principio fue atajado por Aldo Montes, quien no logró evitar que el balón pasara por debajo de sus piernas, y consecutivamente llegó el toque de Roberto Ordoñez para decretar el 0-1.

La afición de Tigres empezó a cuestionar las decisiones arbitrales del juez central, Juan David Roldán. Faltas que, según ellos, no le pitaban a favor, pero sí en contra fueron los principales alegatos.

De hecho, cerca del final del encuentro se formó una pequeña trifulca debido a que Tigres alegaba que se había cometido una falta por parte de Llaneros que merecía tarjeta roja, pero que el central determinó como amarilla. Decisión que fue cuestionada también por el banquillo local.

Curiosamente ese tiro libre pasaría a ser una alegría ‘felina’. AL 90’ Michael Mahecha lograba un agónico empate mediante un cabezazo. Una anotación que desató el júbilo en el equipo local.

1-1 culminó el encuentro. Un encuentro donde la perseverancia salió como el factor común para ambos conjuntos, unos por las tantas opciones que tuvieron, pero quienes no dejaron de intentar hasta lograr el gol y otros porque pese a la inferioridad numérica consiguieron un agónico empate de película.

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