La futbolista que se ha convertido en un icono representativo de Estados Unidos, se despidió recientemente de todos sus fanáticos para cerrar su capítulo dentro del mundo futbolístico.
A través de un partido amistoso de la selección estadounidense ante Sudáfrica el pasado domingo en Chicago, Megan Rapinoe tuvo la oportunidad de despedirse con un triunfo, en el que obtuvieron un marcador 2-0.
Sin embargo, dejó una gran historia y atribuyó para el futuro del club femenino, ya que obtuvo 63 goles en 203 partidos internacionales durante una carrera profesional de más de 17 años. Por tal razón, la hinchada pudo presenciar la despedida con sus compañeras a través de diferentes abrazos y aplausos por los logros que consiguió en compañía de su selección.